El estudio de Roberto Gutiérrez Currás/ Artistas con experiencia

¿Cuáles son los principales temas que te gusta abordar en tu obra?

Mi trabajo siempre comienza con la discusión estética: ¿qué es aquello que puede ser estético o qué no lo es? Para esto lo bello o lo horrible están en juego como contrapeso lo uno de lo otro.

Lo bonito o lo amable al igual que lo grosero y todo eso que es de impacto inmediato no me interesa demasiado. El discurso tiene que ser de largo recorrido. ¿Qué tal si el espectador se queda más tiempo ante la obra?, trabajar con la idea de que algo más transcurre entre el pasado y el presente del artista y llega hasta el espectador, que se lleva un mensaje o una visión a su casa. Hace algo más que consumir cultura e irse y olvidar lo que acaba de ver.

A partir de ahí, del desarrollo de los lenguajes y las decisiones que implican qué es estético y qué no lo es, la curadora con la que trabajo, Rocío Gress, siempre me atiborra a preguntas de los porqués de lo que hago. Entonces ya estamos en otro punto. Esto es importante para mí, porque tiene que ver mucho con cómo trabajamos en el arte contemporáneo. No estamos solos, hay un discurso que se crea desde distintas influencias externas y de voluntades humanas. Entonces no puedo hablar solo por mí. Mi discurso busca mucho lo estético y sería pobre si no fuera porque el discurso de Rocío es mucho más social. Entonces de ese diálogo, surge eso que llamo “la mente maestra”. Un tercero. Y puedes ver un discurso que ahonda en lo estético, pero que expone la complejidad de los problemas sociales que vivimos. Desde lo ecológico y nuestra mala relación con nuestro entorno natural, hasta la migración o el terrible problema de la guerra y la violencia.

¿Cuál es el contexto en el que te gusta pintar (escuchas música, te gusta estar solo, etc.)?

Cuando pinto, por lo general me gusta estar solo o en todo caso con mi hija, la visión infantil es importante en el arte. Pero en otro tipo de proyectos, cine, video arte, es fundamental y lógico trabajar en equipo. Y es importante porque digamos que se te queda lo aprendido, de aquellos con los que trabajas y eso repercute en la obra cuando estás solo.

Por ejemplo, ahora he terminado el corto documental que lleva por título Lienzos Secundarios con el cineasta Gerardo Rufinelli. Ha sido un año de trabajo. Cuando regreso solo al estudio, pienso, “bueno esto lo vamos a pintar, no sé ¿cómo lo vamos a pintar?, ¿cómo haría esto Gerardo?” Así me pasa con mis colaboradores, supongo porque tengo la suerte de que sean mucho mejores que yo.

Ah sí, me preguntabas por la música jaajajajaja, de todo y nada, a veces escucho audio libros y otras jazz o rock depende del proyecto en el que esté. Pero el silencio completo me cuesta mucho. Escucho demasiado mi propia voz y eso cansa. Mi hija de 5 años pinta en las tardes conmigo y es la que vigila que no termine hablando solo, me dice “papá ya te caché otra vez hablando solo” se ríe y sigue con sus acuarelas.

¿Qué artista te ha influenciado y si pudieras tener una obra de arte cuál sería?

Lo de las influencias es algo curioso. Te pondría varios ejemplos, Picasso, Wilian de Koonging, Julián Schnabel. Cómo me gustaría conocer a Schnabel, por cierto, claro, a quién no. Pero la verdad es que creo me gustaría tener más un momento que una obra determinada.

Comer un plato de pasta a la boloñesa en un restaurante italiano en Nueva York y poder escuchar qué tiene que decir de la pintura, tener una conversación de pintor a pintor. Porque ese tipo es grande. Yo soy un pintor español, hijo de pintor, crecí con esas herramientas de la pintura española que Julián Schnabel conoce tan bien. Uno puede llevar sus proyectos a otros rubros y con otras herramientas pero no sé, cuando uno ve en un cuadro de por ejemplo Jean Michel Basquiat, escrito el nombre Savonarola, sabe de qué va el asunto. No necesitas tener el cuadro porque es un código y se entiende a la primera.

Además de las influencias que están directamente relacionadas con la pintura, hay otras influencias, como las del cine. El director de cine David Lynch por ejemplo, o el escultor Giacometti. Filósofos como J. Krishnamurti y su idea del conflicto. Creo que Krishnamurti ha sido uno de los grandes genios del siglo pasado.

¿Cuáles son algunos de los descubrimientos en relación al arte más importantes para ti y tu trabajo?

Es el trabajo de cada día, los criterios de la estética que te llevan a decidir qué es arte y qué no lo es. Cómo puedes ver una obra y al rato verla de una manera distinta. Lo que ves en tu cabeza y luego, en un rato se traslada al lienzo. Esa sorpresa diaria.

Soy un apasionado de las nuevas tecnologías y lo que implican para los artistas. Nunca dejo de sorprenderme en eso. Tengo una idea, hago un video arte o una pintura con esa idea y en un rato esa idea está viéndose en cualquier lugar del mundo. Es una babel apasionante, imagínate si Andy Warhol viviera en esta época de redes sociales, de inmediatez. Es algo increíble.

¿Cuál sería el principal consejo que darías a un artista que recién comienza?

Que sea bueno y se coma todas las verduras. No tengo grandes consejos, no me siento autoridad para eso. Nada más vigilar el ego, intentar domesticarlo lo máximo posible, formarse mucho, leer, viajar, vivir con todo aquello que se termina transformando en un discurso artístico con el tiempo.

A mi casa llegan amigos del cine, la política, el arte, la música, todas personas muy preparadas en su campo, eso te ayuda para poder realizar un trabajo con una visión más integral. Y por supuesto si esto es lo que aman, si aman el arte, que no se rindan nunca. Que no estén más enamorados de la idea de ser artista que de hacer arte.

Pero repito comerse las verduras es importante, hay que cuidarse.

¿Cómo imaginas tu obra en un futuro?

Crecí a la sombra de una generación, la de mis padres que siempre nos hablaban de futuro, de que todo iba a estar bien y bueno todo ha estado bien o más o menos durante un tiempo. Ahora vivimos un final de ciclo donde está haciéndose fuerte el discurso de que las nuevas generaciones parecen destinadas a vivir peor o al menos con más dificultades. Esto por cierto hasta podría ser un aliciente. Pero la verdad es que la idea de que todo va a estar bien, que nos inculcaron nuestros padres, mientras nos sobrealimentaban, se ha transformado en un discurso mucho más pesimista. Yo creo que en el desencanto, pero no de una manera pesimista, si no como actitud que te mueve a hacer, a trabajar a crear, sin esperar, con la ilusión de lo que haces y eres feliz haciéndolo y que sea lo que tenga que ser.

Ahora estoy con la pintura de gran formato en barbecho. Y paso unos meses más metido en el cine y el video arte. Pero me gustaría pensar que en el próximo proyecto y en los siguientes, voy a poder desarrollar en cada uno de ellos una idea completa. Que cada proyecto puede tener su video arte, su colección de pinturas, su instalación… eso es lo que tengo en mente, no sé si llamarlo visión de futuro o llamarlo proyecto.

 Sobre Roberto Gutiérrez Currás

Mi pintura es una creación continua, el acto de reconsiderar diversos aspectos del arte, en busca de nuevas formas artísticas en una mezcla entre la tradición y la modernidad, dentro de la pintura, donde esta se convierte en un diálogo entre el arte pop como un objeto y el expresionismo como un elemento crítico al pop, representante de la sociedad contemporánea.

Obras en Arte Posible

 


Nina Shor
Nina Shor

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