El estudio de Danilo Amílcar/Artistas con experiencia

¿Cuáles son los principales temas que te gusta abordar en tu obra?

Me gusta trabajar en aspectos donde se destaque la actividad humana, supongo que es algo derivado de mi formación periodística y documental. Los géneros fotográficos son amplios, pero, por cuestiones laborales trabajé mucho la foto de calle, la danza, los espectáculos y la cultura. A manera de reto personal: en los últimos años empecé a trabajar el retrato. Estoy retomado la experimentación con los procesos antiguos de laboratorio como el cianotipo, bajo relieve, la solarización, la línea. Mi aprendizaje fue en la etapa de lo analógico por eso poseo un archivo de negativos que me permite tener opciones en ese sentido. Con Photoshop estoy empleando los filtros de efectos equivalentes y comparo los resultados, me gusta manipular la imagen, estoy en un proceso donde procuro realizar el máximo de síntesis visual posible. En este aspecto el desnudo ha sido una opción a la que recurro con frecuencia, pero el cuerpo no es el fin, sino solo un medio para lograr este objetivo de síntesis y abstracción, procurando reducir las escalas de grises y las texturas por medio de los procesos alternos, usando, en el caso del laboratorio, la película de alto contraste. También recurro al “escaneo” de los internegativos obtenidos para analizar y valorar los resultados cuando se altera el formato original.

¿Cuál es el contexto en el que te gusta crear tus obras? (escuchas música, te gusta estar solo, etc.).

Por sus características operativas la producción fotográfica en sí, tiende a ser un trabajo colectivo e interdisciplinario, pero la post producción muchas veces se hace en solitario, sobre todo cuando el trabajo no se hace como parte de un equipo institucional. Como vivo en un pequeño departamento, no puedo tener un espacio exclusivo para trabajar la post producción, pero, a diferencia de los pintores o escultores, no lo necesito cuando utilizo la computadora. Generalmente me levanto muy temprano para trabajar y mi familia respeta en ese sentido el espacio que me agencio y los horarios auto asignados. En el caso del laboratorio, cuando impartía clases podía usar el laboratorio de la escuela al finalizar mis labores, ahora soy más nómada y debo acondicionar el espacio, por lo que generalmente, la noche se vuelve una buena opción para no batallar tanto con el control de la luz externa, en esta situación debo hacerme cargo de todas las etapas del proceso de revelado e impresión.

En el caso de la música generalmente escucho jazz o clásica cuando se trata de procesar las imágenes tanto análogas como digitales, aunque en ese sentido soy muy ecléctico, pues puedo escuchar cualquier género, siempre y cuando no se convierta en un factor distractivo. Si me entrampo con alguna cuestión que me empiece a provocar estrés o cansancio, busco escuchar música que me distraiga y propicie una especie de catarsis intelectual para poder relajarme. Solo cuando aún no logro definir la propuesta o estoy en el proceso de refinamiento de la idea, prefiero hacerlo omitiendo la música para tratar de concentrarme al máximo.


¿Qué artista te ha influenciado y si pudieras tener una obra de arte, cual sería?

Son muchas las influencias pero podría mencionar desde los muralistas, el expresionismo alemán, Edvard Munch, Josep Renau, José G. Cruz; Lázló Moholy Nagy, Man Ray, Nacho López, Héctor García, Los Hermanos Mayo, Gabriel Figueroa, Graciela Iturbide, Cartier Bresson, Eugene Smith, Walker Evans, Paul Strand, Edward Weston, Lola Álvarez Bravo, Tina Modotti. La obra que me gustaría tener, pues fue de las primeras fotografías impresas que ví; es “Moonrise, Hernández, Nuevo México” de Ansel Adams.

¿Cuáles son algunos de los descubrimientos en relación al arte más importantes para ti y tu trabajo?

Definitivamente la “Revolución digital” transformó radicalmente el campo fotográfico y fui de los afortunados que vivimos esta transición, aunque ello implicó un reaprendizaje. En algunos aspectos fue partir de cero como en el caso del hardware, el software y, en otros, comprender el impacto y las consecuencias que todo eso implicaba. Actualmente se han sofisticado los equipos, los sistemas de procesamiento, transmisión y difusión de las imágenes. Todo eso condicionó la resignificación epistémica del discurso fotográfico, fue un proceso irreversible y propició un fenómeno que sepultó el concepto tradicional de lo que se consideraba como “lo fotográfico”. En ese sentido -Joan Fontcuberta- es a mi parecer, quien mejor ha comprendido la naturaleza de este acontecimiento, planteando los derroteros a seguir para lo que el denomina como lo “postfotográfico”. Para muchos de mi generación esto significó auténticamente algo muy difícil de aceptar y entender, fue traumático reconocerlo.

¿Cuál sería el principal consejo que darías a un artista que recién comienza?

Más que consejo, comparto mi experiencia esperando que sirva de algo en la construcción de su propio camino como productor de imágenes. Retomo en este sentido la idea de Paul Strand respecto a no dejar nunca de ser alumno. La escuela, a fin de cuentas, es una etapa en el proceso de nuestra formación profesional, pero este nunca debe abandonarse, lo podemos continuar por medios institucionales y formales, desde la perspectiva educativa; pero otras ocasiones puede ser algo más informal, lo que no significa una ausencia de contenidos de calidad, pero que si depende de esa voluntad individual por seguir actualizándose e investigando acerca de las tendencias y rutas que siga el discurso visual.
Debe existir un equilibrio entre la práctica y la teoría, en mi caso tuve la fortuna de convivir con muchos fotógrafos destacados, algunos fueron mis maestros pero, después de terminar ese vínculo pude seguir frecuentándolos por iniciativa propia o por cuestiones laborales. Tuve la oportunidad de verlos trabajar, tanto a ellos como a otros que provenían del extranjero. Acudía a las conferencias o a las inauguraciones de las exposiciones y, muchas veces ahí pude participar en charlas informales con gente destacada en el campo de la teoría y la investigación de la imagen fotográfica, este fue también un aprendizaje importante que me permitió incrementar mi bagaje en lo teórico para así mejorar en la selección y aplicación de los procedimientos técnicos.

La otra observación sería en el sentido de no encapsular nuestro ejercicio profesional, entre mas interactuemos con otros campos de la cultura, más opciones y alternativas tendremos al construir nuestros contenidos. En ese sentido agradezco haber sido asignado a la fuente de cultura, en una época en la que eran pocos quienes se interesaban por esto y aún no había tantos especialistas en el tema. Así pude estar presente en entrevistas con pintores, escritores, músicos, actores e intelectuales. Esto me permitió conocer otros enfoques que repercutieron en la manera de cómo ser mas certero e inflexible en la autocrítica, mas riguroso, exigente y también más disciplinado en lo referente a mis métodos de producción.

¿Cómo imaginas tu obra en un futuro?

Con más y mejor difusión de la que ahora tiene, debe mostrar una evolución en la forma de percibir el mundo, es como una línea del tiempo, donde pueda ver reflejada mi capacidad para llevar al plano de la representación mis ideas. Una obra más compleja en el contenido y en el dominio de las técnicas. Pero sobre todo: la quiero ver integrada a la memoria colectiva de la sociedad.

Sobre Danilo Amílcar Morales Contreras

Fotógrafo independiente con experiencia en los siguientes géneros fotográficos: documentalismo, retrato, arquitectura, artes escénicas y en las técnicas alternativas de impresión. Docente con experiencia de 22 años, en el área de Comunicación Visual y el Diseño; interesado en la promoción y difusión de las distintas áreas del quehacer cultural. Formó parte del consejo editorial de la Revista electrónica de fotografía Retina Magazine. Pedagogo de formación, incursionó en la fotografía a través de los talleres que se impartían en diversas instituciones. Su obra se ha expuesto en espacios como el Museo de Arte Moderno de Oaxaca, en el Museo Mural Diego Rivera, en el Museo de las Culturas populares entre otros. Becario en 2013 por parte del Instituto Cultural Mexiquense. 

Obra en Arte Posible


Nina Shor
Nina Shor

Autor



3 Respuestas

Miguel A. Orozc
Miguel A. Orozc

21 abril, 2017

Excelente trabajo Danilo, saludos

Carlos Ortiz
Carlos Ortiz

19 abril, 2017

Cabe mencionar que además de tener una impresionante obra, como su alumno me resulto sumamente inspirador, un gran ejemplo de que lo cotidiano puede ser algo artístico, tan solo a través de una mirada detrás de su lente, un gran amigo, una gran persona, un gran artista, enhorabuena Danilo, felicidades.

Rosario Palacios Luna
Rosario Palacios Luna

18 abril, 2017

Sin duda uno de los mejores artistas de la fotografia ,sus obras nos permiten visualizar cada partícula del mejor lente del ser humano que tiene Danilo amilcar ,un orgullo de poder disfrutar de sus artes muchas felicidades .

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